Quien fue el primer papa

El Papa es el líder de la iglesia católica. El papa también es:

  • Cabeza del Colegio episcopal: Colegio Episcopal es el nombre con el que se conoce al conjunto de todos los obispos. El Colegio Episcopal, encabezado por el papa, es la autoridad suprema dentro de la Iglesia católica. Se trata de un órgano colegial cuya potestad se ejerce el Concilio Ecuménico y ordinariamente mediante la acción conjunta de los obispos de todo el mundo. Dentro del colegio episcopal el papa tiene la autoridad para promover la forma en la que el colegio episcopal ejerce su función para toda la iglesia.
  •  Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. El Vaticano es un estado soberano, uno de los seis microestados europeos. Está situado en la ciudad de Roma. Con una extensión de apenas 44 hectáreas y poco más de 900 habitantes, el estado vaticano es el estado más pequeño del mundo reconocido oficialmente. Aunque a menudo se utiliza indistintamente los términos Vaticano y Santa Sede, lo cierto es que es la Santa Sede, como máxima institución de la iglesia católica, la que mantiene relaciones diplomáticas con el resto del mundo. El Vaticano dota de sustrato temporal y territorial a la misma.

    quien-fue-el-primer-papa

    El papa Francisco I

El papado es una de las instituciones más antiguas que sobreviven en el mundo moderno. Otros nombres por los que se conoce al Papa son:

  • Santo padre
  • Sumo pontífice
  • Vicario de Cristo
  • Sucesor de Pedro
  • Siervo de los siervos de Dios
  • Su Santidad

El título de “Su Santidad” es utilizado para referirse a los líderes espirituales de otras religiones, como el Patriarca de Constantinopla o los líderes de las iglesias Sintoísta, Budista, Hare Krishna o la comunidad Ahmadía.

El Papa, como líder de la iglesia católica, tiene las mismas atribuciones que cualquier otro obispo, a las que habría que añadir las propias de su cargo, entre las cuales se encuentra la famosa “infalibilidad papal”, es decir, que el papa no comete errores acerca de fe y de moral cuando hace afirmaciones, siempre y cuándo estas se realicen “ex cathedra”.La primacía e infalibilidad del Papa fueron establecidos en el año 1870 en el concilio Vaticano I.

El primer papa

Según la tradición católica, el primer Papa habría sido el Apostol San Pedro, uno de los doce apóstoles de Jesús, que habría sido nombrado personalmente por el propio Jesucristo como sucesor suyo y lider de su comunidad de seguidores con la famosa frase “sobre esta piedra (Pedro) edificaré mi iglesia”. Este origen ha servido para difundir la idea de que el término Papa es un acrónimo de las siglas Petri Apostoli Potestatem Accipiens (es decir: el que sucede al apostol Pedro). Sin embargo, el término “papa, que proviene del término griego πάππας (padre) se utilizaba desde el S III para referirse a los obispos de Asia Menor. En el S XI el término empezó a utilizarse exclusivamente para referirse al obispo de Roma.

La respuesta a la pregunta quién fue el primer papa, por tanto, puede afrontarse desde diferentes puntos de vista. Desde el punto de vista del dogma de la iglesia católica, desde un punto de vista “filológico” (en este caso podríamos hablar de el primer papa para referirnos al primer individuo que fue denominado de tal forma para designar al jefe de la iglesia católica), desde el punto de vista de la historia de las religiones (en cuyo caso el primer papa podría considerarse el primer individuo que ejerció el puesto dentro de una iglesia plenamente católica, es decir, una vez ocurridos los cismas que crearían el catolicismo como una religión independiente). Finalmente, se puede considerar que la figura del papa no se puede desligar de la primacía de Roma. Es decir, que se puede contemplar la figura del papado, no sólo desde su función religiosa, sino también desde una función política determinada, la cual, en todo caso, no es contradictoria con la función religiosa del papado.

San Pedro, primer papa de la iglesia católica

pedro el primer papa

Según los evangelios, Jesucristo habría escogido a Pedro como el primero entre sus discípulos y le habría dado la misión de ser el líder de la iglesia cristiana después de su ascensión. La visión católica establece que San Pedro es, por tanto, el primer papa, como sucesor legítimo de Jesucristo como cabeza visible de la iglesia.

Seguramente la cita más potente de los evangelios a la hora de apoyar la visión católica de Pedro como primer papa está en Mateo 16: 15-19:

Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que ates en la tierra, estará atado en los cielos; y todo lo que desates en la tierra estará desatado en los cielos

¿Fue Pedro el sucesor de Jesucristo?

Si Jesucristo designó o no a San Pedro como su sucesor es una polémica antigua y trascendente, en el sentido de que es uno de los puntos que separa el catolicismo de otras creencias igualmente cristianas. A la vista de los evangelios parece claro que Jesucristo tenía un consideración especial por Simón Pedro. De todos los apóstoles es el que interactúa de forma más activa con Jesús y es el protagonista de numerosos episodios. Sucede además que Simón Pedro es, de todos los apóstoles, el que ofrece una figura más compleja, desde el punto de vista narrativo. El resto de Apóstoles se comportan casi siempre de forma conjunta. Un hecho curioso de los apóstoles y de la forma en la que aparecen descritos en los evangelios es que carecen de características heroicas.  Su comportamiento como discípulos es ejemplar, en el sentido de que se limitan a escuchar y aprender de las enseñanzas del maestro. Incluso cuando dudan, lo hacen como conjunto.

De entre los apóstoles hay dos que destacan por su carácter diferenciado, aunque de diferentes maneras. Por un lado, está Judas, que se presenta, en cualquier caso, como antagonista. Si analizamos los evangelios no encontramos en ellos una verdadera explicación acerca de por qué Judas traiciona a Jesucristo. No se pretende hacer de él una figura humana, que flaquea, sino que, simplemente, se le da una función narrativa. Pedro, por contra, aparece como un individuo en el que se barrunta una personalidad. De todos los apóstoles Pedro es el que más veces aparece dudando, e incluso se dedica un episodio concreto a tratar sus dudas.

Sin embargo, se ha aducido también que Jesucristo hizo especial hincapié en la igualdad de todos sus seguidores. Además, en los escritos del Nuevo Testamento aceptados por la propia iglesia católica no se establece con claridad que Pedro ejerciese un poder real sobre el resto de los apóstoles. Sí se deduce que Pedro jugaba un papel de liderazgo, pero no que ese liderazgo estuviese institucionalizado o que el resto de apóstoles (y luego otras comunidades) considerasen que el obispo de Roma o el sucesor de Pedro estuviese dotado de una autoridad divina.

quien fue el primer papa emblema papal

Una cita a la que se recurre a menudo para poner en duda que Pedro hubiese ejercido como Papa (es decir, como líder absoluto) entre las primeras comunidades de cristianos es Ef. 4:11-12; 1 Cor. 12:28, donde Pablo hace una relación de los distintos oficios y funcionalidades que existen dentro de la iglesia, sin mencionar la existencia de un papa. ¿Cómo se justifica esta laguna? Los exégetas protestantes consideran que es imposible pensar que, de existir una función tan elevada, Pablo hubiese podido pasarla por alto. ¿Acaso es factible pensar que, si hoy en día alguien hiciese una lista similar nombrando las distintas funciones dentro de la iglesia católica pudiese olvidar un papel tan destacado? Los exégetas católicos, por su parte, aducen que el papel de Pedro era tan claro que Pablo no veía necesidad de repetirlo a un público que, sin duda, ya tendría conocimiento de él.

¿Estuvo San Pedro en Roma?

Una de las dudas acerca del papado de San Pedro es si este, realmente, ejerció su primacía espiritual desde Roma. A mediados del S XX se realizaron excavaciones arqueológicas bajo el altar mayor de la basílica de San Pedro que confirmaron la existencia de restos del S I identificados con la inscripción de Petrus. El propio Pedro habría aludido a su viaje a Roma, aunque sin mencionar explicitamente la capital. Pedro se habría referido a Babilonia, haciendo uso de un paralelismo habitual entre la capital del imperio y la ciudad de Mesopotamia. Babilonia es uno de los símbolos del mal dentro de la literatura judaica, principalmente por la conquista de Jerusalén por Nabucodonosor II, el mítico destructor del templo, que heredó de la historiografía judaica la imagen del gran sacrílego. Todavía hoy el nombre de los dioses de la antigua Babilonia resuenan en la tradición occidental como símbolos de impiedad y paganismo. El mismo Nabucodonosor II, sin embargo, es reconocido como un gran general y lider por historiografías tradicionales como la Iraquí.

Hay otros testimonios que sitúan a Pedro en Roma. Clemente, el tercer sucesor de Pedro, dirige a finales del S I una carta a los fieles de Corinto en la que se refiere a los suplicios sufridos por Pablo y por Pedro en Roma. La carta es interesante, no sólo por el dato histórico, sino porque el hecho de que Clemente se dirija a los fieles de una comunidad tan lejana hace suponer que poseía, sino autoridad, al menos cierto ascendiente sobre ellos. Algunos historiadores, no obstante, señalan que, dicha autoridad no implica necesariamente una primacía, es decir, que aunque el obispo de Roma, en este caso Clemente, poseyese una autoridad especial, las comunidades cristianas primitivas gozaban de independencia entre sí. El obispo de Roma habría sido durante los primeros siglos del Cristianismo una especie de primus inter pares y sólo a partir del S IV y, especialmente, a partir del S VI, comenzó a desarrollarse la dependencia del resto de obispados respecto al de Roma

Hay otros muchos testimonios escritos que sitúan a Pedro en Roma y que dan noticia del martirio que habrían sufrido tanto él como Pablo en la que, por entonces, era sin duda la ciudad más importante de Occidente. En el S II abundan los escritos, incluido en llamado Apocalipsis de San Pedro. La estancia de Pedro en Roma es, en cualquier caso, un hecho que todas las creencias cristianas consideran como segura. Sin embargo, algunos historiadores ponen en duda esta afirmación y observan que todos los testimonios que señalan la visita de Pedro a Roma (y aún más su martirio en la capital romana) son posteriores a la vida del propio Pedro y habrían sido redactados con el fin de asegurar la primacía del poder espiritual del Obispo de Roma sobre el resto de comunidades.

Quien fue el primer papa - Crucifixión de San Pedro

La crucifixión de San Pedro, de Caravaggio, seguramente la obra pictórica más popular que representa el martirio de Pedro

Quien fue el primer papa: el poder político en Roma

En el año 313 Constantino el Grande y Licinio, mediante el Edicto de Milán dan por finalizadas las persecuciones contra grupos religiosos y, en particular, las persecuciones contra los cristianos. El edicto de Milán, que daba libertad religiosa a los romanos, fue en la práctica el documento que permitió la salida a la luz del cristianismo, cuya influencia había crecido enormemente durante los tres siglos anteriores. El cristianismo se había extendido tanto por Oriente como por Occidente y, para el año 313, ya se podía considerar como una de las religiones mayoritarias en el Imperio Romano.

Algunos historiadores ponen en duda que el Edicto de Milán llegase a promulgarse realmente. Opinan que, más bien, es una figura histórica inventada a posteriori que, en cualquier caso, recogería la necesidad de los emperadores de acoger dentro de la legalidad a un grupo de individuos cada vez mayor. En el momento de la promulgación del Edicto de Milán se estima que podría haber entre cinco y ocho millones de Romanos que profesaban el cristianismo.

La nueva libertad religiosa provocó una expansión aún mayor del cristianismo. Con la división del imperio y el traslado de la capital a Constantinopla dos grandes ciudades pasaron a ser los focos del poder político y religioso. Por una parte, la antigua capital, Roma. Por otra, la nueva, pujante y poderosa ciudad de Bizancio. El obispo de Bizancio disponía de una enorme influencia política y religiosa, pero se encontraba a la sombra del poder imperial. Mientras, en Roma, la descomposición del imperio, culminada con la llamada Caída del imperio romano, provocó un vacío de poder que los sucesivos papas habrían ido aprovechando. La llegada de los pueblos germánicos provocó una situación en la que los nuevos conquistadores disponían de un fuerte poder militar, pero carecían de un verdadero poder demográfico (en la mayoría de los casos las conquistas germánicas se limitaban a pequeños asentamientos de guerreros) y de legitimidad para ejercer su autoridad ante la población. El cristianismo sería una de las vías, probablemente la más importante, de la que se sirvieron los reyes germánicos para legitimizar su autoridad en los nuevos terrenos conquistados. Un proceso en el que la alianza con el obispo de Roma jugaría un papel esencial.

Sin embargo, las nuevas autoridades pronto se valieron de su poder para imponer líderes religiosos. Durante la baja Edad Media, los reyes y altos nobles imponían sacerdotes y obispos en sus territorios. Esos cargos se distribuían con carácter político y recaían, muy a menudo, en individuos mucho más interesados por la vida civil que por la evangelización y auxilio espiritual de sus conciudadanos. Ante el avance de la simonía apareció una de las primeras grandes revoluciones surgidas en el seno de la iglesia. Aparecieron numerosos centros de reforma eclesiástica, entre los que destaca la Abadía benedictina de Cluny. Gregorio VII adoptaría una serie de medidas destinadas a la restauración de la autoridad papal sobre los asuntos eclesiásticos. La reforma Gregoriana. Después de años de enfrentamientos,el concordato de Worms devolvería al papado la autoridad de investir a los prelados.

Los papas católicos

La iglesia católica reconoce 266 papas, desde San Pedro, a quien considera el primer papa de la institución, hasta el actual, Francisco I

1.-San Pedro (Simón Bar Jona):
2.- San Lino, Tuscany, (67-76).
3.- San Anacleto (Cleto), Roma (76-88)
4.- San Clemente I (88-97)
5.- San Evaristo, Grecia, (97-105)
6.- San Alejandro I, Roma, (105-115)
7.- San Sixto I, Roma (115-125)
8.- San Telésforo, Grecia, (125-136)
9.- San Iginio, Grecia, (136-140)
10.- San Pío I, Aquileia, (140-155)
11.- San Aniceto, Siria, (155-166)
12.- San Sotero, Campania, (166-175)
13.- San Eleuterio, Grecia, (175-189)
14.- San Víctor I Africa (189-199)
15.- San Ceferino (199-217)
16.- San Calixto I, (217-222)
17.- San Urbano I (222-230)
18.- San Ponciano (230-235)
19.- San Anterus (Grecia) (235)
20.- San Fabian (236-250)
21.- San Cornelio (251-253)
22.- San Lucio I (253-254)
23.- San Esteban I (254-257)
24.- San Sixto II (Grecia) (257-258)
25.- San Dionisio (259-268)
26.- San Felix I (269-274)
27.- San Eutiquiano (275-283)
28.- San Cayo (Dalmacia) (283-296)
29.- San Marcelino (296-304)
30.- San Marcelo I (308-309)
31.- San Eusebio, Grecia (309-309)
32.- San Melquiades o Miltiades, Africa (311-314)
33.- San Silvestre I (314-335)
34.- San Marcos (336-336)
35.- San Julio I (337-352)
36.- San Liberio (352-366)
37.- San Dámaso I (España) (366-384)
38.- San Siricio (384-399)
39.- San Anastasio I (399-401)
40.- San Inocencio I (401-417)
41.- San Zósimo (Grecia) (417-418)
42.- San Bonifacio I (418-422)
43.- San Celestino I (422-432)
44.- San Sixto III (432-440)
45.- San León I (el grande) (440-461)
46.- San Hilarión (461-468)
47.- San Simplicio (468-483)
48.- San Felix III (ahora II) (483-492)
49.- San Gelasio I (Africa) (492-496)
50.- Anastasio II (496-498)
51.- San Simaco (498-514)
52.- San Omisdas (514-523)
53.- San Juan I (523-526)
54.- San Felix IV (ahora III) (526-530)
55.- Bonifacio II (530-532)
56.- Juan II (533-535)
57.- San Agapito I (Mayo 13, 535-Abril 22, 536)
58.- San Silverio (536-537)
59.- Vigilio (537-555)
60.- Pelayo I (556-561)
61.- Juan III (561-574)
62.- Benedicto I (575-579)
63.- Pelayo II (579-590)
64.- San Gregorio I (el Grande) (590-604)
65.- Sabino (Setiembre 13, 604-Febrero 22, 606)
66.- Bonifacio III (Febrero 19, 607-Noviembre 12, 607)
67.- San Bonifacio IV (608-615)
68.- San Deusdedito o Adeodato I (615-618)
69.- Bonifacio V (619-625)
70.- Honorio I (625-638)
71.- Severino (640-640)
72.- Juan IV (Dalmacia) (640-642)
73.- Teodoro I (Grecia) (642-649)
74.- San Martin I (649-655) (exiliado Junio 17, 655)
75.- San Eugenio I (654-657)
76.- San Vitaliano (657-672)
77.- Adeodato II (672-676)
78.- Dono (676-678)
79.- San Agatón (Junio 27, 678-Enero 10, 681)
80.- San León II (682-683)
81.- San Benedicto II (684-685)
82.-Juan V (Siria) (685-686)
83.- Conono (686-687)
84.- San Sergio I (Siria) (687-701)
85.- Juan VI (Grecia) (701-705)
86.- Juan VII (Grecia) (705-707)
87.- Sisino (Siria) (708-708)
88.- Constantino (Siria) (708-715)
89.- San Gregorio II (715-731)
90.- San Gregorio III (Siria) (731-741)
91.- San Zacarías (Grecia) (741-752)
92.- Esteban II (III) (752-757)
93.- San Pablo I (757-767)
94.- Esteban III (IV) (768-772)
95.- Adrián I (772-795)
96.- San León III (795-816)
97.- Esteban IV (V) (816-817)
98.- San Pascual I (817-824)
99.- Eugenio II (824-827)
100.- Valentín (827-827)
101.- Gregorio IV (827-844)
102.- Sergio II (844-847)
103.- San León IV (847-855)
104.- Benedicto III (855-858)
105.- San Nicolás I (el Grande) (858-867)
106.- Adrián II (867-872)
107.- Juan VIII (872-882)
108.- Marino I (882-884)
109.- San Adrián III (884-885)
110.- Esteban V (VI) (885-891)
111.- Formoso (891-896)
112.- Bonifacio VI (896)
113.- Esteban VI (VII) (Mayo 896-Agosto 897)
114.- Romano (897-897)
115.- Teodoro II (897)
116.- Juan IX (898-900)
117.- Benedicto IV (900-903)
118.- León V (903)
119.- Sergio III (904-911)
120.- Anastasio III (911-913)
121.- Landón (913-914)
122.- Juan X (914-928)
123.- León VI (928)
124.- Esteban VII (VIII) (928-931)
125.- Juan XI (931-935)
126.- León VII (936-939)
127.- Esteban VIII (IX) (939-942)
128.- Marino II (942-946)
129.- Agapito II (946-955)
130.- Juan XII (955-964)
131.- León VIII (963-965)
132.- Benedicto V (964-966)
133.- Juan XIII (965-972)
134.- Benedicto VI (973-974)
135.- Benedicto VII (974-983)
136.- Juan XIV (983-984)
137.- Juan XV (985-996)
138.- Gregorio V (Saxon) (996-999)
139.- Silvestre II (Francia) (999-1003)
140.- Juan XVII (1003)
141.- Juan XVIII (1004-1009)
142.- Sergio IV (1009-1012)
143.- Benedicto VIII (1012-1024)
144.- Juan XIX (1024-1032)
145.- Benedicto IX (1032-1044)
146.- Silvestre III (1045)
147.- Benedicto IX (segundo período) (1045-1045)
148.- Gregorio VI (1045-1046)
149.- Clemente II, Sajonia (1046-1047)
150.- Benedicto IX (tercer período) (1047-1048) (d. C. 1055)
151.- Dámaso II, Bavaria (1048-1048)
152.- San León IX, Alsacia (1049-1057)
153.- Víctor II, Suavia (1055-1057)
154.- Esteban IX (X), Francia (1057-1058)
155.- Nicolás II, Francia (1059-1061)
156.- Alejandro II (1061-1073)
157.- San Gregorio VII (1073-1085)
Nació en Toscana. Elegido el 22.IV.1073, murió el 25.V.1085. En el Concilio emana el “Dictatus papae”: sólo el Papa es universal, ninguno puede juzgarlo. Él solo puede desligarse del juramento. Enrique IV, excomulgado se trasladó a Canosa con un Hábito y durante tres días y tres noches imploró perdón.
158.- Beato Víctor III (1086-1087)
159.- Beato Urbano II, Francia (1088-1099)
160.- Pascual II (1099-1118)
161.- Gelasio II (Marzo 10, 1118-Enero 28, 1119)
162.- Calixto II (Febrero 8, 1119-Diciembre 13, 1124)
163.- Honorio II (1124-1130)
164.- Inocencio II (1130-1143)
165.- Celestino II (1143-1144)
166.- Lucio II (1144-1145)
167.- Beato Eugenio III (1145-1153)
168.- Anastasio IV (1153-1154)
169.- Adrián IV, Inglaterra (1154-1159)
170.- Alejandro III (1159-1181)
171.- Lucio III (1181-1185)
172.- Urbano III (1185-1187)
173.- Gregorio VIII (1187)
174.- Clemente III (1187-1191)
175.- Celestino III (1191-1198)
176.- Inocencio III (1198-1216)
177.- Honorio III (1216-1227)
178.- Gregorio IX (1227-1241)
179.- Celestino IV (1241)
180.- Inocencio IV (1243-1254)
181.- Alejandro IV (Diciembre 12, 1254-Mayo 25, 1261)
182.- Urbano IV (1261-1264)
183.- Clemente IV (1265-1268)
184.- Beato Gregorio X (1272-1276)
185.- Beato Inocencio V, Francia (1276)
186.- Adrián V (1276)
187.- Juan XXI (1276-1277)
188.- Nicolás III (1277-1280)
189.- Martin IV (1281-1285)
190.- Honorio IV (1285-1287)
191.- Nicolás IV (1288-1292)
192.- San Celestino V (1294-Diciembre 13, 1294 [renunció]; muriò el Mayo 19, 1296)
193.- Bonifacio VIII (1294-1303)
194.- Beato Benedicto XI (1303-1304)
195.- Clemente V, Francia (1305-1314)
196.- Juan XXII (1316-1334)
197.- Benedicto XII (1335-1342)
198.- Clemente VI (1342-1352)
199.- Inocencio VI (1352-1362)
200.- Beato Urbano V (1362-1370)
201.- Gregorio XI (Francia) (1371-1378)
202.- Urbano VI (1378-1389)
203.- Bonifacio IX (1389-1404)
204.- Inocencio VII (1404-1406)
205.- Gregorio XII (1406-1417) (renunciò Julio 4, 1415)
206.- Martin V (1417-1431)
207.- Eugenio IV (1431-1447)
208.- Nicolás V (1447-1455)
209.- Calixto III (España) (1455-1458)
210.- Pío II (1458-1464)
211.- Pablo II (1464-1471)
212.- Sixto IV (1471-1484)
213.- Inocencio VIII (1484-1492)
214.- Alejandro VI (España) (1492-1503)
215.- Pío III (1503)
216.- Julio II (1503-1513)
217.- León X (1513-1521)
218.- Adrián VI (Holanda) (1522-1523)
219.- Clemente VII (1523-1534)
220.- Pablo III (1534-1549)
221.- Julio III (1550-1555)
222.- Marcelo II (1555)
223.- Pablo IV (1555-1559)
224.- Pío IV (1560-1565)
225.- San Pío V (1566-1572)
226.- Gregorio XIII (1572-1585)
227.- Sixto V (1585-1590)
228.- Urbano VII (1590)
229.- Gregorio XIV (1590-1591)
230.- Inocencio IX (1591)
231.- Clemente VIII (1592-1605)
232.- León XI (1605)
233.- Pablo V (1605-1621)
234.- Gregorio XV (1621-1623)
235.- Urbano VIII (1623-1644)
236.- Inocencio X (1644-1655)
237.- Alejandro VII (1655-1667)
238.- Clemente IX (1667-1669)
239.- Clemente X (1670-1676)
240.- Beato Inocencio XI (1676-1689)
241.- Alejandro VIII (1689-1691)
242.- Inocencio XII (1691-1700)
243.- Clemente XI (1700-1721)
244.- Inocencio XIII (1721-1724)
245.- Benedicto XIII (1724-1730)
246.- Clemente XII (1730-1740)
247.- Benedicto XIV (1740-1758)
248.- Clemente XIII (1758-1769)
249.- Clemente XIV (1769-1774)
250.- Pío VI (1775-1799)
251.- Pío VII (1800-1823)
252.- León XII (1823-1829)
253.- Pío VIII (1829-1830)
254.- Gregorio XVI (1831-1846)
255.- Pío IX (1846-1878)
256.- León XIII (1878-1903)
257.- San Pío X (1903-1914)
258.- Benedicto XV (1914-1922)
259.- Pío XI (Febrero 12, 1922- Febrero 10, 1939)
260.- Pío XII (1939-1958)
261.- Juan XXIII (1959-1963)
262.- Pablo VI (1963-1978)
263.- Juan Pablo I (1978)
264.- Juan Pablo II (Polonia) (Octubre 16, 1978-2005)
265.- Benedicto XVI (Alemania) (Abril 19, 2005- Febrero 28 2013)
266.- Francisco (Argentina) (Marzo 13, 2013- )

One thought on “Quien fue el primer papa

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